…Si Dios volviera al mundo, no tendría televisor porque Él está en todas partes.Escribe; Walter Pimienta.- En un rincón de su cuarto de hombre jubilado, solo y solterón, increíblemente sostenido al piso por sus cuatro patas de madera, consumido hasta el fondo del alma por el olvido y el polvo, está el viejo televisor de Eucario…Ahora viejo como él. Tampoco es que Eucario tenga televisor nuevo, mejor dicho: no tiene. Se jartó de eso, de la televisión, y mejor oye radio…Este, del que escribo, se le dañó en agosto de … ni él mismo recuerda. Fue comprado a plazos, sin cuota inicial y con un fiador que tenía casa no hipotecada. No pregunte si el televisor viejo de Eucario es a color, claro que lo es, o mejor, era a blanco y negro…¿acaso el blanco y el negro no son también colores? No tiene control remoto, estos no traían eso, es de los que tocaba hacer el reumático ejercicio de pararse de la silla para cambiarle el canal dando vuelta a una perilla, y también de aquellos que, con la ayuda del vecino montado en el techo de la casa, a fin de “sintonizar” en la mejor dirección la atena”Yagi “o de espinas de pescao, el de abajo esto decía a gritos repetidos al de arriba: ¡Ahí! ¡Déjala ahí!!Se fue!¡Ya volvió, pero tiene rayas! ¡A la derecha! ¡Un poquito más! ¡Ahí! …De los mismos a los que de pronto les entraba en la pantalla una lluvia de cine gris y les quedaba un punto de luz fijo en el centro emitiendo un ruido como de caldero en el que se está fritando algo. De esos que cuando sufrían lo anterior, la clave secreta era darle un golpe a la mesa y la imagen volvía con el agravante de que a veces el volumen se le disparaba solo… |
Creo que fue nuevo hace… es que no puedo decirlo, Eucario no se acuerda; pero de esto sí: “ Eran los más vendidos con la usura moral de traer pantalla semi plana, y en un momento dado fue mi sustituto al cine con “Bonanza”, “El Zorro”, “El Llanero Solitario”, “Viaje a las estrellas”…Tenía solo dos canales. La verdad, mi madre y yo éramos grandes consumidores de televisión y conmigo los teatros perdieron taquilla. Se convirtió en mi entretenimiento. Una forma de vida. No miento, hasta telenovelas veía: “Destino la ciudad”, de RTI. Sinceramente no tenía pretexto para salir de este apartamento cuando volvía del trabajo o los fines de semana”
Eucario se dio cuenta que su televisor, que alguna vez fue nuevo y que le durara tantos años, empezó a dañársele cuando las caras de las personas que allí aparecían, salían alargadas, distorsionadas o se acortaban, como si jugaran a volverse monstruos entre rayas, luces y sombras. “Tu televisor sufre de pesadilla”- afirmaba su madre.
…Y el mal fue empeorando. De pronto en el viejo televisor de Eucario, se oían claras las voces, la música, los efectos de sonido; pero llegaban atrasados o se anticipaban o se amontaban las imagines y la diversión de él era ahora adivinar lo que mostraba su aparato del año…Bueno, él no se acuerda o no quiere decirlo…
Ante esto, Eucario buscó un técnico de apellido Polo, tenía fama de bueno y de serio. Y se lo compuso, pero le volvió el mal a los tres días. Y ya el aparato nunca más volvió a ser el mismo.
-Le daba fiebre y dolor de cabeza, por eso mostraba esas cosas horribles- apunta burlón Eucario, quien, sobre el caso, ríe cuando recuerda que su mamá, en torno al caso, le decía: “Lo peor es que todas las noches sueño con esos monstruos que veo”.
Cuando Eucario habla de su televisor viejo, su voz tiene tintes nostálgicos…En este vio las imágenes del asesinato de John Kennedy, y después las del homicidio del hermano de este, Robert, y casi al mismo tiempo las de Martín Luther Kim…Pero vio con regocijo las de la llegada del hombre a la Luna, y, del fútbol, la mejor copa mundo, la de México 70, pero así también las tristezas de la Guerra de Vietnam y el florecimiento de la canción protesta con Pablus Gallinazus cantando en “el Show de las Estrellas” “Una flor para mascar”… Eucario no se deshace de su “Motorola” porque dice que allí adentro se quedaron para siempre: “Alicia en el país de las maravillas”, “Samanta, la bruja”, Topo Gigio y su madre ungida de amor con los ojos llorosos viendo a “Simplemente María”… Eucario creía que a su televisor, ahora viejo, un día lluvioso de octubre, lo mataría un rayo; pero no, lo mató la vejez en la incertidumbre de ese punto de luz que en su pantalla nunca más dio encendió, ganándose desde esa vez un lugar en el rincón donde aún está porque, fue su compañero del alma la visión del triángulo invertido de Inravisión; los informes de las luvias y sequias que anunciaba Max Henríquez y el lamento de Gloria Valencia diciendo: “Lástima que la televisión no sea a color” porque la naturaleza en “ Naturalia” la veía en blanco y negro… A veces Eucario, conectando su televisor viejo a la energía, le da un manotazo a este para ver si enciende…Y cree que de allí salen imagines invisibles…Presentadores ya difuntos de programas sin asuntos…Con noticieros de catástrofes como las de ahora y con las hambrunas de los niños africanos besando a sus madres siendo dos las calaveras que en el milagro de un beso viven… Qué resistente es el televisor viejo de Eucario, hay días en que, conectado a la energía, un destello de luz fugaz le aparece resistiendo al veneno letal de la nueva tecnología que lo dejó sin tiempo…pero al rato, se apaga…
Irónico que es Eucario y dice de su viejo televisor que este, “ apagado se ve y se oye mejor” porque habla palabras de melancolía y el silencio es de él…
El viejo televisor de Eucario se quedó en otra vida, patrimonio de chatarra para nido de palomas…Entraña de cables que tiemblan de miedo cuando, después de la campana, empujando su carro de palo y balineras, se “oye” del botellero en la calle este grito: ¡Compro televisores dañados, fierros viejos! Con todo, cómo le pesa a Eucario haberse quedado con su televisor obsoleto como se ha quedado…Incapaz de verlo partir un día en la carretilla de la chatarra sin tener corazón para desasirse de él… Y así, los dos, en la muda soledad de aquel cuarto, se tragan la noche perdidos en los desiertos de la National Geographi, en tanto en blanco movimiento de olas, Jacques Cousteau sale cantando en la proa de su barco una canción de piratas que dice: “Que es mi barco mi tesoro/ que es mi Dios la libertad/mi ley, la fuerza y el viento, mi única patria la mar…/”…Y en otra escena el traqueteo de un tren y gente en las estaciones con nieve y con frio… Hasta que, cada noche, sin falta, oye en la oscuridad la irada voz de su madre ya muerta que asi le grita: ¡ Eucario, apaga ya ese aparato que tengo sueño! …Y sin fuerza en sus pupilas, Eucario se levanta y lo apaga estando este apagado por siempre y se dice: -¡ Bha…Si Dios volviera al mundo, no tendría televisor porque Él está en todas partes. …Y así, Eucario, con su viejo televisor “Motorola” que no le funciona, vive el sueño de otra vida…
Walter Pimienta
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