Hay fiestas que inevitablemente traen recuerdos, algunos felices, otros tristes, ya que siempre en esas fechas los mayores siempre nos acordamos de los que no están. En mi casa y en la de mis padres venía el “Weihnachtsmann” que aquí se ha traducido por Papá Noel. Mis amigas y mis compañeras de colegio y las de mis hijos nos envidiaban enormemente. Desde el día 24 de diciembre los niños podíamos disfrutar de los regalos que en nuestro caso eran siempre algún juguete en especial que habíamos deseado durante todo el año. En Alemania las familias preparan con sus hijos durante los cuatro domingos de adviento la llegada de la Navidad. Desde hace ya algunos años la magia de la Navidad se ha perdido debido al mundo consumista. |
El árbol que durante muchos años fue además de una fuente de luz una fuente de calor en los países nórdicos, se encendía con velas de cera y se colocaba la misma tarde del día 24 sin que los niños lo vieran. Los niños esperaban pacientes el momento en el que Papá Noel dejaba los regalos en el salón de la casa que estaba a oscuras y que sólo él podía encender la noche del día 24 . Después todas las tardes al anochecer se encendía el árbol hasta el día de Reyes. Recuerdo que uno de mis hijos quedaba tan deslumbrado por el espectáculo del árbol encendido que ni siquiera estaba interesado en ver sus regalos en Nochebuena. Nuestro árbol de Navidad era un abeto que era muy difícil de conseguir, enorme, llegaba hasta el techo, su compra era todo un ritual, la dificultad consistía en encontrar un árbol que estuviera tan bien formado que sus ramas tenían que haber crecido muy proporcionadas para que al dar vueltas sobre el soporte plateado que era una caja de música, mientras ésta tocaba canciones de navidad, éste formara un cono perfecto. Durante los años que mis hijos fueron pequeños lo encendíamos todas las tardes hasta que se apagaban las velas, mientras escuchábamos o cantábamos canciones navideñas. Es una pena que ahora enciendan los árboles ya en octubre, y la Navidad se haya convertido en un despropósito de gasto y ruido y quede tan poco de lo mágico. |