
La muerte de la joven Mahsa Amini desató una ola de protestas masivas en Irán. Amini sale en imágenes de cámaras de seguridad colapsando en un centro de “reeducación” donde fue tomada por la policía de la moralidad de Irán para recibir “orientación” sobre su vestimenta. Esta policía forma parte de las fuerzas del orden del país y tiene la tarea de hacer cumplir con las estrictas normas patriarcales de República islámica de Irán, incluido su código de vestimenta que obliga a las mujeres a llevar velo o hiyab en público.
Luego de la muerte de la joven, cientos de miles de mujeres alrededor de todo el país se cortaron el pelo y se quitaron y quemaron sus hiyabs en las plazas. También surgieron miles de videos de protestas populares de docenas de pueblos y ciudades, desde la capital Teherán hasta bastiones más tradicionalmente conservadores como Mashad. Mahasa Amini, de 22 años, es de origen kurdo. En al menos doce ciudades de la provincia de Kurdistán iraní, los comercios cerraron después que las organizaciones kurdas de oposición al régimen convocaron a una huelga. El gobierno iraní ha cortado internet para evitar la convocatoria de nuevas movilizaciones.