
El pasado fin de semana (11 de septiembre), en el Tiro de Pichón de Jarapalos, (Alhaurín de la Torre), pudimos comprobar cómo se volvía a llevar a cabo el cruel y lamentable espectáculo de disparar a palomas vivas, que eran soltadas a tal efecto.
El Gobierno inició hace pocas semanas la tramitación de la nueva ley de Bienestar Animal que aún no está vigente, pues requiere de trámites adicionales, por lo que esta actividad, aunque será ilegal en breve, aún no lo es (1). No obstante, se llevó a cabo con cierta clandestinidad, pues son sabedores del rechazo social que genera una actividad tan primaria e irracional como practicar puntería con dianas vivas.
“El Grupo Municipal de Unidas Podemos (Izquierda Unida, Podemos, Justicia ambiental) recibió diversas denuncias por parte de distintos ciudadanos anónimos que nos instaban a tomar medidas en este sentido”, ha anunciado Eduardo Sáez, concejal de la coalición de izquierdas.
De hecho, el Ayuntamiento de Alhaurín de la Torre aprobó en el pleno municipal de octubre de 2015 una moción para “instar a la Junta de Andalucía a que no conceda permisos para celebrar competiciones de tiro contra animales vivos y acuerda no apoyar ni subvencionar estas actividades en el Club de Tiro Jarapalo” (2)