
En respuesta a las sentencias condenatorias por “sedición” dictadas contra cinco logopedas de Hong Kong que publicaron libros infantiles ilustrados sobre las protestas multitudinarias y otros sucesos acontecidos en la ciudad, la responsable de campañas de Amnistía Internacional sobre China, Gwen Lee, ha afirmado:
“En el Hong Kong actual, puedes ir a la cárcel por publicar libros infantiles con ilustraciones de lobos y ovejas. Estas sentencias condenatorias por ‘sedición’ son un ejemplo absurdo de la desintegración de los derechos humanos en la ciudad.”
“Escribir libros infantiles no es un delito, y tratar de educar a niños y niñas sobre los acontecimientos recientes de la historia de Hong Kong no constituye un intento de incitar a la rebelión.”
“La reciente reutilización por parte de las autoridades hongkonesas de cargos de sedición que datan de la era colonial para enjuiciar a activistas, periodistas y escritores es un acto descarado de represión. Desde 1967 no se había acusado a nadie de sedición hasta que el gobierno de Hong Kong comenzó a emplear como arma estas disposiciones para intensificar su represión de la libertad de expresión.”