
Ante las conclusiones del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) de que Rusia está estacionando fuerzas en la central nuclear de Zaporiyia, que confirman la información recibida por Amnistía Internacional en agosto, Denis Krivosheev, director adjunto para investigación de la Oficina Regional de Amnistía Internacional para Europa Oriental y Asia Central, ha declarado:
“Al ocupar la central nuclear de Zaporiyia, las fuerzas rusas no sólo ponen en peligro a quienes están en sus instalaciones y en los alrededores, sino que también aumentan el riesgo de una catástrofe nuclear en la región.
“Al emplazar sus fuerzas en el territorio de la central y su entorno más inmediato, Rusia es la principal responsable de las consecuencias potencialmente devastadoras de un accidente nuclear. Amnistía Internacional insta a la total desmilitarización de la central nuclear y su entorno inmediato.