Personados inmediatamente en el domicilio, observan en la cama de la habitación principal a un bebé varón prácticamente ya fuera del útero materno, aunque todavía unido por el cordón umbilical.
Loa agentes, en ese instante, procedieron a practicar las primeras medidas de auxilio, mediante el acordonamiento del citado cordón con una de las cuerdas de la bota del funcionario, especialmente para evitar infecciones o pérdidas de sangre del recién nacido, según fueron instruidos en la Academia de Policías. Se da la circunstancia de que ambos funcionarios llevan menos de dos años como agentes, por lo que recordaban a la perfección el procedimiento necesario.
No obstante y paralelamente a esta acción, los policías se comunicaron con el servicio de emergencias sanitarias del 061 y con la ambulancia del Centro de Salud, que estaba cubriendo un servicio en otro lugar.
Poco después, cuando las placas 026 y 032 estaban esterilizando una navaja para proceder al corte del cordón umbilical, llegó la unidad del centro sanitario, cuyos profesionales se encargaron de terminar la asistencia a la mujer y de ingresarla en el Hospital Materno Infantil.
La joven, de origen marroquí, responde a las iniciales F. A. S. M., y en el momento de la llegada de los agentes, se encontraba acompañada por su cuñada y dos vecinas, mientras el marido esperaba fuera. Las voces de aviso de varios menores alertaron a los miembros del cuerpo policial de la ubicación exacta del piso.
Tanto la madre como el bebé se encuentran en perfecto estado de salud.
Los policías, tras agradecer a los vecinos y familiares la colaboración prestada, indicaron que ha sido una experiencia de lo más gratificante, aunque no ocultaron que se encontraban algo nerviosos.
La concejala de Policía Local, Remedios Carrillo, y el propio alcalde, Joaquín Villanova, han felicitado a los agentes por su determinación y capacidad resolutiva para que este servicio acabara de forma tan feliz.
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