Hoy se ha roto momentáneamente la armonía que reina en la acampada de los trabajadores de las canteras aposentados frente al Ayuntamiento, cuando a los habituales de cada día, se han incorporado mas de un centenar de trabajadores de la construcción, estructuristas y de otros oficios que se encuentran en paro por la falta de hormigón en las obras y han procedido a lanzar huevos contra la fachada del edificio, haciendo al mismo tiempo un intento de ocupación, que la Policía Local ha impedido. Tras un diálogo con ellos por parte de fuerzas de la Guardia Civil, policía Local y algún dirigente sindical, que les han incitado a mantener la calma, los ánimos se han apaciguado y la paz ha vuelto de nuevo a la concentración laboral.
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Así mismo también mientras estos hechos sucedían en el exterior, una representación de empresarios, que constituyen la asociación de subcontratistas de obras, se han entrevistado con el alcalde para informarse de cual era la situación y las posibles soluciones al conflicto. Estos, que según han manifestado agrupan a mas de treinta mil trabajadores directos de las subcontratas de obras, han informado que llevan tres semanas parados, sin trabajar por falta de material y que sin embargo tienen que hacer frente a las nóminas y a las cargas sociales, lo cual les está llevando a una situación desesperada económicamente, ya que la Delegación de Trabajo de la Junta no les admite los Expedientes de Regulación de Empleo presentados lo que origina que la mayoría de ellos, pequeñas empresas, estén destinados a la quiebra, si no se encuentra una solución pronto al conflicto. Según han indicado, se han reunido con representantes de la Delegación de Trabajo de la Junta, que les indican que el problema es que el alcalde no da las licencias de actividad de canteras y esto es lo que ocasiona la huelga de los trabajadores y el desabastecimiento de árido en el sector. El Alcalde les ha explicado, demostrándoselo con documentos, que en la actual situación legal es imposible conceder dichas licencias, ya que existe una orden judicial de cierre por parte del juzgado y conceder unas licencias es imposible porque la normativa urbanística del suelo prohíbe nuevas canteras, además, de que las clausuradas no cumplen los requisitos medioambientales que exige la ley en la actualidad, por tanto, el no conceder licencias no es una cuestión de voluntad política sino de legalidad, mas el Ayuntamiento está abierto a buscar soluciones a este conflicto y por tanto ha acudido a reuniones con Junta, empresas y sindicatos buscando un diálogo para desatascar este tema y darle una salida legal, ofertando asi mismo, la creación de un plan de restauración a las canteras que supondría que estas pudieran trabajar varios años y mientras se efectúa la restauración de la Sierra se mantienen los puestos de trabajo y el abastecimiento del sector. En este periodo de tiempo, la Junta podría acometer un traslado con la apertura de nuevas canteras en otros municipios y planificar todo lo concerniente a la extracción de áridos. De igual manera se les ha informado que no es una lucha política entre las dos administraciones, Junta y Ayuntamiento, sino que este no puede plantear una solución inmediata con la concesión de licencias y debe ser la Junta quien busque la salida a la crisis planificando el sector del árido, ya que es una competencia suya considerada estratégica y por tanto no se puede mantener una actitud pasiva de dejar que todo se deteriore, cuando se están produciendo importantes daños en la economía provincial y el empleo, derivando la presión a un Ayuntamiento que no puede conceder unas licencias, porque legalmente no es posible. Los empresarios subcontratistas han entendido estas razones y han asegurado que es lamentable que una situación como esta, un conflicto tan grave que afecta a todo el sector de la construcción, los paganos sean los que menos culpa tienen, las empresas y trabajadores que se ven forzados a parar por la falta de previsión de la administración que no ha sabido dar solución a este problema. Tras las explicaciones dadas por el acalde, los empresarios han salido a informar a sus trabajadores y después han abandonado el lugar.
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