
Y al fin lo han conseguido. El patriarcado se impone al lenguaje inclusivo en los libros de texto.
La Consejería de Educación andaluza no ha podido resistirse a los imperativos de la ultraderecha que poco a poco, sin tregua ni descanso, va carcomiendo todos los logros en materia de igualdad en el ámbito educativo.
Hace unos meses denunciábamos la intención de eliminar el uso del lenguaje no sexista en los libros de texto. Ahora, el consejero habla de utilizar "un lenguaje equitativo y el uso de términos genéricos que mantengan la neutralidad y eviten los desdoblamientos abusivos y absurdos".
Abusiva es la exigencia retrógrada de eliminar a las mujeres en el lenguaje.
Absurdo es hablar de valores como la igualdad y la tolerancia, y no respetar y promover el lenguaje inclusivo.