Le agradezco su cariño, pero no lo quiero. Le repito, que es Ud. el que insiste en que no me lee. Yo si le leo y compruebo cada vez más la capacidad que tiene de mentir a sus amigos, a los ciudadanos o a quién se le ponga por delante con tal de hacer creer que defiende a su partido. Esta vez aún no ha puesto en marcha a los joaquinistas para que le defiendan y ataquen al periodista independiente que ha osado dar una información que, se la haya dado quién se la haya dado, debería interesar a los ciudadanos de este pueblo. |
Ud. se ha “inventado” eso que el Sr. Sanz de Ayala llama el “totum revolutum”. Efectivamente si los datos que el periodista independiente (vote a quién vote, milite donde milite) tonto útil según Ud. son ciertos, estaremos ante un caso de prevaricación, que además ha perjudicado seriamente a los laurinos. De la misma forma que les perjudica, aunque nadie se atreva a exponerlo públicamente, que no se les cobre la sanción que la ley prevé a los canteros, muy superior a lo que recibirá este pueblo graciosamente. ¡Y quién no le dice que puede ser un hilo de conducción para destapar otros posibles casos.! Ud.por mucho que insista NO HA APORTADO NINGUNA PRUEBA DE LO CONTRARIO.
Le agradezco sin embargo la foto de la “caseta operativa” esa que no puede operar por que le falta lo más importante que son los medidores, por lo que no tiene ningún interés su existencia . Mi falta de fé es en sus datos, en creerme que las cifras y las multiplicaciones dadas en el caso de Tabico tengan algo que ver con la realidad. En cualquier caso, para no ser cierto lo que dice el Sr Sanz de Ayala le veo muy nervioso y creo que se ha precipitado demasiado en contestar pensando que el periodista independiente iba a acatar sus órdenes en su defensa y en la del PP. y ¿pretendia? chantajearle con su escrito, ya conoce mi opinión sobre los anónimos. Con lo listo que pretende ser creo que esta vez se lo ha servido en bandeja a sus adversarios.A ver como acaba todo esto porque yo como contribuyente tengo mucho interés en conocer la verdad, sin tener que hacer actos de fe. |