logo

Tu diario. Libertad de expresion

Buscador de alhaurin.com Telf. de interés Normas de alhaurin.com Hemeroteca Todas las carpetas de alhaurin.com
-MOLINO DE PAPEL-
Porque el mundo  está  lleno  de historias.
EL QUE ESPABILA PIERDE MOLINA
Cuentos y relatos globales. 30.01.22 
”El que es celoso, no es nunca celoso  por  lo  que ve; con lo que se imagina basta”.  -Jacinto Benavente-
Escribe; Walter  Pimienta.- En el abismo de su desasosiego y desolado en su propio silencio, Molina teme que un día de estos se separará de su mujer o, lo peor, que llevado por el temblor de voces interiores que le suben por la sangre, la mate.
Molina está  convencido desde hace  diez  noches, que Juana Escuriaza  le  es infiel y hasta entonces creía que solamente  era suya y  que  nunca otro  hombre le  disputaría la frescura de aquellos labios de miel,  la gratitud de su cintura, la cena de  sus  senos paraditos y  la  gratitud de su  vergel…Y, en  tal  caso, una ira profunda e  insuperable, como  cuchillo, se le entierra en el corazón…
 Molina  jamás  ha  pensado  en el  suicido; lo  considera complicado e  indigno y  de  baja  categoría y, por  lo  tanto, prefiere impaciente elaborar los  argumentos mentales que le  lleven a la verdad, empapelando el pensamiento con nombres y  más  nombres  de  hombres de los cuales uno de ellos tiene  que ser, indefectiblemente, el  amante de Juana.
Buscando  calma, Molina leyó una de  las epístolas de  San  Pablo que aconseja sabidurías sobre el  matrimonio, pero en  la mitad  de  la lectura,  el  hígado se le anquilosó sin  poder borrar del pensamiento el  rostro de Juana, lo que le  hace perder el apetito y  olvidarse  siempre,  cada mañana, del  desayuno.

En su  precipitada ansiedad por  descubrirlo todo, Molina se derrumba por dentro y  en el  laberinto de su  desgracia, estremecido por  los celos, maldice su negro  destino y en el  “Estadero Pueblito Viejo”, de su  amigo Andrés  González, de Antonio Aguilar, cerveza  en  mano, canta y pide esta ranchera:

¡Ay qué suerte tan negra y tirana es la mía!
Al haberte encontrado a mí pasó una vez,
Tan feliz y contento que sin ti vivía
Cuando yo ni siquiera en tu nombre soñé.

Hasta que una mañana fatal de mi vida
El destino te enviara mi suerte a cambiar,
Al instante sentí que tu imagen querida
Ya jamás de mi mente se habría de borrar.

Por  las  tardes, Molina  mira su  maleta de  viajero y  quiere  meter  en ella tres o cuatro  camisas, tres o cuatro  pantalones de  fundamento junto con lo  más fundamental para  irse, pero dándose cuenta que  no ha  llegado al  límite de la  verdad, considera continuar en  la lucha hasta  encontrar, a su  modo, una dolorosa e  insoportable forma de  victoria sin  sentido.

Molina se acordó del machete que guarda en un rincón de la cocina. Tiene un filo de espanto. Y en  manos del  fantasma de la amargura, siente el aletazo de un  ángel  bueno que  le  pierde en su  desorden y  le  borra el  mal  juicio irrazonable de su poca vocación de asesino…

…Que le habla, sí, Molina le habla. Que le hace algún favor que le solicite, sí, Molina se lo hace. Que hasta  le  sonríe, sí, ella le  sonríe a Molina…, la convivencia doméstica  se  lo  exige; piensa él,  pero su  sonrisa   no  es  más que una caricatura de  adulterada alegría, vuelve a pensar él moliendo un celo de  tigre apretado en el corazón… por  eso  Molina tiene diez  noches que no duerme, no es esto  para él una necesidad. Se  ha acostumbrado a al duro desvelo. Sabe que el que espabila pierde. Sabe que, en el inquieto sueño de Juana, quien habla dormida, está la verdad, y  acostándose a  su lado, en el  refugio cobijado de su dolor de  hombre, espera… espera porque  en cualquier  momento puede  ser… espera, espera  pronuncie  un nombre  amargo, odiado; un nombre frenético para ella, un nombre que al  escucharlo de golpe le hará hervir la  sangre y…

De  su  lecho de  tristeza, con la  misma naturalidad de  siempre, Molina se  levanta cada día con la  falsa dignidad de  quien aparenta no saber nada, porque está amaestrado por  un  silencio que le  carcome detenido en la  exactitud lineal del  reloj de las  doce de  la  noche, mientras el  sueño  no debe nunca asomarse a sus ojos, como si  se asoma sosegado en los ojos de los hombres que están en paz con su  conciencia y no  les tienta el  diablo.

Molina ama a Juana. Y cree que ella también le  ama; pero hace  diez  noches sintió que susurraba algo en  pleno  sueño y alcanzó a oír claramente y  expresado con pasión, dos veces, un apellido y  un  deseo: “Molina,  te amo”, “Molina,  te amo”… y escuchado aquello, Molina se  paró de  la cama y  se fue a llorar  a  la cola del patio.

-Me confesó el amante- se decía- y lo dijo dos veces en tono amoroso.

Molina se sintió más solo que nunca. Nada daba refugio a su tristeza…Y  recordaba cómo abrazada con frenesí a la almohada, hablando en sueños decía: “Molina,  te  amo”. “Molina, te amo”…

-Se apellida Molina, Molina- volvió a decir.

De pronto,  Molina cae en  la cuenta de que Juana  ha podido estar soñando  con él porque ese  también es  su  apellido;  pero la  angustia no  le deja y regresa a la alcoba en  silencio y su mujer vuelve en su  sueño a decir lo mismo: “Molina, te amo”, “Molina, te amo”… y  se abraza más y más a la almohada.

-¿Quién será?- se   interroga Molina. Pregunta  que  para  él  nunca tendrá respuesta porque ocurre que en  la  angustia de  su  repaso mental, mal  contados,  incluido él,  lleva  ya 322 Molina,  el  apellido  que  más  pulula  en su  pueblo y son estos  de los que  más  sospecha:   Aaròn Molina; Baltasar  Molina; Daniel Molina; Efraín Molina;Fuad  Molina;Goliat Molina;Hananìas Molina; Habacuc Molina; Jacob Molina; Kamuel Molina; Leví Molina; Isaías Molina; Malaquías  Molina: Jeremías  Molina; Abimelec Molina; Dèboro Molina; Eliseo Molina; Ezequìas  Molina; Farud Molina; Josuè Molina; Holofornes Molina; Manasès Molina; Abdòn Molina; Putifar  Molina; Adàn   Molina; Esaù Molina; Celestino Molina;  Nabucodonosor Molina, Estìlito Molina; Senèn Molina; Eulalio Molina,  Plàcido Molina; Euripides  Molina; Sabino Molina, Orestes Molina; Eleuterio Molina, Venedicto  Molina; Cardenio Molina; Ariosto Molina;  Cleto Molina, Amèrico Molina; Eustaquio  Molina,  Delio Molina;  Dante Molina; Melanio Molina; Pablo  Molina; Ramiro  Molina;  Cornelio Molina, Isidro Molina …
…Y  Molina, el desvelado eterno, como si no  hubiese escuchado nada, dándose la  molestia de masticar su rabia, por  costumbre se acuesta  al lado de  Juana y  en el  refugio cobijado de su dolor de  hombre y  de  macho  herido en mala  parte, espera, espera porque el  que espabila pierde, espera porque en cualquier momento será; espera que en el  resto de  la  noche su  mujer sueñe y, como dormida habla  en voz  alta, diga el  nombre  de  un  tal Molina…
¿Será  el  de él?
Anímese la lectura  con  este  tema  musical pulsando https://youtu.be/yWPhwB2GRqc

Walter  Pimienta

Esta noticia ha recibido 777 visitas       Enviar esta noticia



<-Volver

Artículos de opinión y colaboraciones:
Animamos a los alhaurinos a expresar sus opiniones en este periódico digital. Alhaurin.com no se responsabiliza del contenido o datos de dichas colaboraciones. Todo escrito debe traer necesariamente, incluso si quien escribe es un colectivo: Nombre, apellidos y un teléfono de contacto del autor. Envíe su artículo o carta a: redaccion@alhaurin.com
Alhaurin.com Periódico Independiente - Alhaurín de la Torre - Málaga. Dep. Legal: MA-1.023-2000. Andalucía Comunidad Cultural S.L.
Servidor de Internet. Director: Alejandro Ortega Navarro. Fundador: Federico Ortega. 678 813 376

Webs que alojamos:

15934429
visitas desde nov. 1998