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-Molino de papel– Inventario de algunas de mis posesiones íntimas
| | Cuentos y relatos globales. 02.01.22 | | Qué tengas tú que no tenga yo…Escribe; Walter Pimienta.- Diciembre es el mes de los inventarios; siempre lo ha sido…Un inventario es como hacer un recorrido en reversa de diciembre a enero y llegar del final al comienzo otra vez…Es como caminar al revés… No deja de tener algo de fantástico “esta pendejada” que llaman inventario y que atañe a lo que uno hace y no hace, a lo que se tiene y no se tiene, a cómo se tiene y por qué se tuvo… Y algunos dicen en este si les fue bien, regular o mal …Y pareciera uno en ello actuar como rico, nunca como pobre…engañoso y mentiroso orgullo rostro de la falsa modestia de muchos, prueba de que a veces las personas tienen un yo diferente respecto de lo que sienten y perciben muchos. Mi inventario en consecuencia, no hablará de esto...…Porque no es un inventario económico; para nada lo es…Es, por el contrario, afectivo, emotivo y afable, multiplicado por las expresiones de estima que uno le tiene a sus cosas; manifestado en lo que estas mismas cosas domésticas abarcan y empiezan a ser parte de uno en el cuestionamiento de una realidad: somos lo que tenemos, tenemos lo que somos…Nada de Nietzsche en esto, cuanto aquí digo, es solo la percepción de mi mundo cotidiano; es la manera de descubrir lo que por falta de tiempo y rutina poseemos y de lo que en ocasiones ni nos damos oportuna cuenta…Y entonces, en mi caso, no es que descubra nada, eso ha estado ahí, ahí, en el lugar de siempre y en mi consciencia que no la percibe. Todas mis cosas son mi identidad, reflejo de un mundo existencial que se expresa en las inquietudes de hombre vivo que aún tiene ilusiones y sueños y que asume la manera de acomodarse a este mundo tan cambiante; que rechaza mi “código de barras” de los años sesenta y setenta, años en los que semánticamente me quedé y vivo sin promover mi renovación con el mismo corte de cabello de entonces …Yo, radical en lo que atañe a mi posición de distorsionar la realidad cuando esta no me convence y miro lo que esta tiene en la otra cara……Y por tanto prefiero vivir en un mundo imaginario indagando mecanismos para volverme universal con lo que bien o mal diga; piense o no piense, escriba o no escriba…Yo, rompiendo el pasado en mil pedazos y este cada vez más presente en un presente que tiene otra vestimenta y que a veces se viste de futuro salido de ese mismo pasado… De enero a diciembre, este año olí, toqué, miré, gusté, oí… Tengo mis cinco sentidos en su lugar… No sé si el sexto… | A placer, atropellado por el frío, meto mis manos en los bolsillos de mi saco, camino con mi perra por el pasto húmedo y le hago fotografías de modelo…Los perros se quedan en la infancia; uno también, la diferencia es que se crece… No me voy muy lejos de mi casa, uno siempre teme perderse y le toca dejar señales en el camino para encontrar el regreso… ¿Que qué tengo? Muchas cosas…esta máquina para transcribir lo que escribo a mano; un saco gris que me gusta mucho; ese en el que meto las manos cuando siento frío…Una bufanda que una mujer muy recordada me tejió y me regaló en un diciembre; unas camisas que se resiente a no perder sus colores; papeles con escritos que nunca he publicado; zapatos que si pierden su comodidad y mi acostumbrada manera de caminar, los regalo y se metan en otros pies y se pongan en los míos…Pañuelos que no dicen nunca adioses; los digo con las palabras…Un peine que si tiene alma debe estar orgulloso de peinar mis canas… tres o cuatro pijamas con las que duerme a placer mi alma…Un par de chancletas de intimo contacto con mi pies sobre la tierra…Libros que han visto mi corazón llorar…Una perra (“Estrellita”)divinamente entrenada para que yo la saque a cagar y mear porque de no sacarla, se caga y se mea en la sala de la casa…Un gato (“Pacho”) y una gata (“Julieta”), que me regalan su amor concentrado a cambio de papeletas de alimento concentrado…Poseo un rincón donde acomodado en una mesa con silla, lleno de papeles, escribo para que no se me seque la memoria; la ventana de mi cuarto con un paisaje de cordilleras que me dicen cuan ausente y lejos estoy de mi tierra y una acumulación de imágenes de mi pueblo que colecciono en mi menta: su iglesia, su alcaldía, su cementerio, sus esquinas, sus calles, su plaza, su cancha de fútbol, sus tiendas de ayer, sus gentes y una inevitable melancolía…melancolía que ordeno y clasifico en la escritura de mis cosas… En mi inventario de posesiones intimas tengo un reloj que anda en búsqueda del tiempo perdido y aún no lo haya… por eso no lo uso. Tengo el privilegio de la amistad de ustedes. Me tiene ella y yo la tengo a ella en la quinta esencia de una misma cama y unas mismas almohadas. Tengo ojos para la noche y noches para mis ojos…Tengo un pie, el derecho, mayor un centímetro que el izquierdo…Tengo una toalla blanca marcada con mi nombre y que sabe de mis vergüenzas en el baño. Tengo algún dulce guardado en la nevera que a veces me lo roban. Tengo sangre en las venas y huesos que ya me duelen. Tengo una patria en la que me siento en el exilio. Tengo un país verde herido en la selva y los ríos. Tengo un país rico en la pobreza y pobre en la riqueza. Tengo un pueblo en mi corazón. Tengo miedo al miedo y el miedo me tiene miedo a mí. Tengo un banco que me quiere hacer un préstamo para endeudarme. Tengo 68 vidas, las que hasta hoy he vivido y en esto me ganè al gato. Tengo esperas por llegar. Tengo culpas pero no son ajenas, son mías. Tengo en una moneda de cobre del ayer, la riqueza de mi infancia, cinco centavos que ya no dan placer ni es fortuna. Tengo la certidumbre del amor de los quince cuando ya vivo en los sesenta. Tengo amigos muertos que me parecen vivos. Tengo el simulacro de una sonrisa para quien me simula la suya. Tengo un Dios que cada día me despierta y no se olvida de mí. Tengo olvido para quien me olvida. Tengo una amiga que cuando se viste de canaria, me gusta como canta. Tengo silencios que son mi mayor expresividad. Tengo un gallo que pelea ciego… ciego de la ira; no ha perdido ni una sola riña. Tengo música en los dedos pero no tengo piano. Tengo sueños de vida y muerte. Tengo vergüenzas necesarias…Tengo un numero en la lotería que no me sale y que no me deja ser millonario. Tengo un camino de regreso pero se me vuelve de retorno. Tengo tres maletines viajeros…Tengo ex novias que sobreviven y me miran. Tengo problemas de lenguaje no por mi sino porque el computador escribe lo que le da la gana. Tengo el cuento más hermoso del mundo; ese que empieza así: “En el principio crió Dios los cielos y la tierra. Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre el abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre las aguas. Y dijo Dios: Sea la luz: y fue la luz. Y vio Dios que la luz era buena: y apartó Dios la luz de las tinieblas…” Qué tengas tú que no tenga yo… Ah…Y tengo unos lentes de vidrios rotos para mi segunda vejez…
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