La razón por la que no se instalan medidores de polvo en nuestro pueblo es únicamente para que los canteros no encuentren ningún problema en incumplir las leyes establecidas en cuanto la emisión de polvo y no otra, ya que la posibilidad de demostrar que lo que respiramos los laurinos está muy por encima de lo permitido por las autoridades y con los datos en la mano, no sólo se acabaría con las discusiones y opiniones estériles sino que en cualquier caso haría posible:
1º. Un estudio a corto y medio plazo de las incidencias en la salud, sean las que sean, en este pueblo. 2º. Comprobar la contaminación aérea debido a la emisión de polvo producido por las canteras, las legales y las ilegales y tomar medidas contempladas por la ley que a día de hoy no se hacen cumplir y conocer sus efectos nocivos. 3º. Establecer en un futuro si la hubiere, la responsabilidad de las empresas mineras en el deterioro de la salud de los ciudadanos que padezcan enfermedades debidas o agravadas por incumplimiento de la ley en cuanto a emisiónes de "polvo".
¿Qué interés tiene el Sr. Bravo de negar la mayor? Aquí no vocifera nadie, lo que las administraciones hacen, es impedir que se pueda hacer ningún estudio serio actualizado, porque tienen intereses claros de que cuanto más tarde se comience un estudio, más tiempo favorecen a los canteros. ¿A cambio de qué? No es posible hacer un estudio actualizado si no se puede medir la contaminación del aire, e impedir la instalación de los medidores es impedir cualquier estudio.
Pero no voy a dejar de decir nuevamente que LUIS BRAVO VUELVE A MENTIR DESCARADAMENTE, en el pleno del 11 de octubre no se aprobó por unanimidad nada sobre un informe de calidad del aire. Ni nos lo comunicaron ni lo vimos en “Joaquinvisión”. (Razón por la que los ciudadanos queremos ver los plenos íntegros) En cualquier caso este ayuntamiento tiene, los medios, los medidores de polvo y la aprobación de toda la ciudadanía para encargar un estudio de calidad del aire que repiramos (eso sí, sin trampas en los que consten datos reales, no como en el estudio tecnológico de “restauración- reforestación encargado por los canteros y aprobado por el ayuntamiento que no contenía datos básicos) con lo que seguro que saldríamos de dudas. No necesita la aquiescencia de la Junta de Andalucía si lo que verdaderamente le interesa es la salud de los laurinos. Aún estamos esperando el resultado de la/s reuniones que Patricia Alba ha tenido con la Junta de Andalucía sobre este tema, creo que ya hace meses y ni una palabra, algo que sin duda alguna, sería más interesante que los comunicados ridículos sobre las reuniones en las que todos se llevan bien cuando se junta el comité local.
Yo también desde aquí doy las gracias a todos mis amiguetes por lo bien que nos llevamos cuando nos reunimos, no sólo nos llevamos bien y hablamos todos sino que nos reímos mucho. Gracias, gracias…, no vaya a ser que por no dar las gracias quede una por mal educada con los amiguetes. Y sobre “el tiro por la culata” decir que en las páginas 43, 44 y 45 de las 157 que tiene el informe que abarca los años 1989 a 1998 y que el plano que “curiosamente” no coincide con el nos presenta el eminente Luis, claramente se puede apreciar que Alhaurín de la Torre se encuentra entre los municipios cuyo Riesgo Relativo Suavizado de CÁNCER DE PULMÓN es mayor o igual a 1,50, el de mayor riesgo. Y eso en fechas en que la verdadera locura de la construcción no estaba en auge y en las que las actuales canteras tenían mucha menos actividad, cuando aún este alcalde estaba en contra de “tanto polvo y camioneo”. Lo que la PDSS ha difundido y pretende conseguir es concienciar a los laurinos sobre el grave riesgo que tiene su salud actual y futura si no se obliga a los canteros a cumplir con la normativa que exige la ley para preservar la salud de los vecinos, lo que contrasta con el interés que el Sr Bravo tiene en favorecer a los canteros aun a riesgo de perjudicar la salud de los ciudadanos. Isolde Schaefer |