Sr. Rodríguez Castellón, que me dirija el epíteto de anacrónico me hace sonreír. Antes de meterse en camisa de once varas, mire en el diccionario qué significa anacrónico. “Incongruencia que resulta de presentar algo como propio de una época a la que no corresponde”. ¿Habrá algo más anacrónico que la Ley de Memoria Histórica?, desempolvar muertos de hace setenta años en plena era internauta, de buen rollito, canutos, hip hop, globalización, AlianZa de ZiviliZaciones y talante por doquier resulta anacrónico, como lo resulta también escarbar con el aZadón en la tierra para mirar el color de la sangre de los huesos de hace tantos años e investigar su ADN. Menudo anacronismo la memoria histórica en pleno reinado de AlZheimer, la enfermedad del olvido. No, no se ha lucido usted con la comparación. |
Por unos minutos me he metido a historiador y he rebuscado en el google (gran invento este) los fallecidos en esa oscura era franquista y me encuentro la paradoja de que uds. quieren honrar la memoria de los fallecidos en los cuarenta años de dictadura con los de la guerra civil. Meten en el mismo osario en un totum revolutum a “Txiqui” y Otaegui, etarras fusilados en 1975, con los religiosos asesinados en julio de 1936 por el Frente Popular, del cual -por cierto- formaba parte su partido, el PSOE. En su ley de Memoria Histórica todo cabe. Yo lo único que hago es preguntarles, Sr. Castellón, ya puestos, es si también tendrán cabida, digo yo, las 53 personas que murieron en la dictadura de Franco víctimas de la violencia etarra y de la extrema izquierda del FRAP (PCEr) y el GRAPO.
En una palabra Sr. Castellón, respóndame a la pregunta, ¿están uds. dispuestos a meter en esa urna funeraria de la memoria histórica y honrar también a Luis Carrero Blanco, presidente del Gobierno y mano derecha del caudillo, asesinado por ETA en 1973?
Demuestre lo que pregona su partido de talante y negociación, déjeme en mal lugar y con el fondo del cornetín del “toque de diana” de mi móvil, dígame que ZI (con Z de Zapatero).
Luis Bravo |