
Nuestro centro se suma al grupo de espacios públicos seguros con la instalación de un Desfibrilador Externo Automático (DEA) que, unido a los programas de formación específicos en RCP que se han desarrollado en los últimos cursos en colaboración con equipos de técnicos especializados, lo convierten en una de las pocas instalaciones educativas de enseñanzas medias y básicas en contar con este nivel de protección
Los accidentes cardiovasculares son la primera causa de muerte de personas adultas en nuestro país. También representan un porcentaje importante de episodios de cierta gravedad en otros grupos de edad, por lo que se trata de un problema de una enorme magnitud en el que todos los recursos de apoyo tanto materiales como humanos dirigidos al soporte y acción en estos casos son bienvenidos.
Las cifras oficiales hablan por sí mismas y distintas fuentes médicas confirman que en España mueren al año más de 30.000 ciudadanos debido a eventos de este tipo. Nuestra institución académica, que se ha convertido en uno de los centros de enseñanzas obligatorias y postobligatorias de mayor magnitud en relación al volumen de su comunidad educativa, acaba de incorporar un recurso técnico fundamental para la intervención ante un accidente de esta naturaleza. Se trata de un Desfibrilador Externo Automático, conocido como DEA; un dispositivo electrónico crucial y complementario a las clásicas maniobras de Reanimación Caldiopulmonar (RCP), cuyo concurso en caso de parada cardiaca duplica las posibilidades de supervivencia del accidentado.