
Más de 400 activistas, personas académicas y organizaciones de la sociedad civil —incluida Amnistía Internacional— firmaron una carta exhortando a los Estados de las Américas a garantizar que los planes de vacunación contra el COVID-19 garanticen el acceso universal y no discriminen a ninguna persona por ningún motivo, en particular a razón de su nacionalidad o estatus migratorio.
“Las Américas es la región del mundo con más personas contagiadas y fallecidas por el COVID-19, y solo podremos salir de esta crisis cuando todas las personas, sin importar su nacionalidad o estatus migratorio, tengan acceso universal a las vacunas,” dijo Erika Guevara Rosas, directora para las Américas de Amnistía Internacional.