Soy un sufridor padre de una alumna del colegio el Pinar, en camino de la Acequia, que ha pasado dos años de colapso circulatorio a la hora de recoger a mi hija, ya que la zona, y la carretera, no están preparadas para tal avalancha de vehículos en hora punta de salida escolar. Parece que el ayuntamiento ha tenido la deferencia de enviar un grupo de policías locales para intentar subsanar el problema, pero la actitud de algunos de ellos deja mucho que desear. El pasado jueves intenté aparcar mi vehiculo en la zona donde cada día lo hago, pero por lo visto, dependiendo qué policía hay en ese momento puede cambiar el criterio del mismo. |
A mi simple comentario de hacerle ver que su otros compañeros no me habían puesto problema anteriormente, y que en cinco minutos suelo salir, su repuesta fue, “usted a mi no tiene que decirme como tengo que hacer mi trabajo”. Perfecto. En ese momento quedé bloqueado mentalmente, ya que tengo la costumbre de hablar con educación a las personas, y por supuesto sin imponer mi criterio a base de amenazas veladas, y teniendo en cuenta que estas personas están a nuestro servicio, me parece algo preocupante de cara a quien en teoría está para protegernos. Por supuesto que mi “impertinente y osado” comentario hará que en adelante tendré que agachar la cabeza y aceptar los “consejos” que este Sr. recomendará a mi persona, y sólo a mi persona “en particular”.
Espero que esta actitud sea el arma que estos Sres utilizan a la hora de acabar con las botellonas en parques públicos que cada fin de semana acontecen, como por ejemplo en la zona de Mar Cantábrico, cuyos restos son fácilmente visibles los sábados y domingos por la mañana, degradando la zona donde juegan los niños, o las carrera de coches y motos en zonas urbanas que todo vecino observa y padece con impotencia, con el consiguiente peligro para nuestros hijos. Bueno, deseo que esta denuncia sea tenida en cuenta de cara a una mayor y más respetuosa convivencia entre todos. |