
El libro de Clark y Chalmers titulado La mente extendida trata las cuestiones cognitivas desde un nuevo enfoque que integra los aspectos extraneuronales con los propios del funcionamiento cerebral.
La cognición extendida es una de las líneas de investigación más desarrollada en la actualidad. Frente al intracranealismo es evidente que adquiere más relevancia la interpretación extensiva o extendida de los procesos cognitivos humanos.
Existen unos vehículos de la cognición que potencian las funciones mentales y que son, por ejemplo, las agendas o los blocs de notas e incluso las tabletas y los ordenadores y que forman parte junto con los móviles de una especie de extensión de nuestra inteligencia.
La inmaterialidad de la mente no es aceptable a pesar de que la afirmaba Descartes. Es un espiritualismo racionalista que no se sustenta en la realidad de las cosas. Se entienden perfectamente las críticas de Ryle al cartesianismo y a su solipsismo y subjetivismo.
El entorno es crucial en el desempeño cognitivo de las personas y lo ha sido a lo largo de la historia hasta nuestros días. Se puede decir que cada vez lo es más en la era digital en la que vivimos. Y es cierto como dicen estos dos filósofos y profesores que «los procesos cognitivos no están todos en la cabeza».