
A veces en el transcurso de unos acontecimientos tan inesperados e inverosímiles como los que estamos viviendo durante esta pandemia , me quedo parado y frío a la vez ante las dos realidades y actitudes mentales que desarrollan diferentes personas o grupos de personas en el mismo espacio temporal.
Por un lado nos encontramos con las extremadas dificultades y la multitud de normas de seguridad que se ven obligados a cumplir escrupulosamente los sanitarios en hospitales y centros de salud, el profesorado en las escuelas, institutos y universidades, el personal de limpieza en sus turnos, los policías durante su servicio y otros muchos profesionales y ciudadanos cívicos y conscientes de la situación tan delicada y complicada por la que estamos pasando.