Izquierda Unida cree que la respuesta esgrimida por los populares es sólo una excusa para justificarse ante la opinión pública de su voto contrario, escondiendo las verdaderas razones para no apoyar esta iniciativa, que no son otras que las de negar cualquier homenaje a todo lo que huela a “rojo” y republicano, actuando de esta manera en coherencia con los preceptos marcados desde su partido a nivel nacional, en el cual sus dirigentes hacen declaraciones, que pueden dejar a cualquiera perplejo, como las “de que el franquismo fue una época placida de la historia de España”.
También esgrimen, lo que ellos creen un error, mezclar la política con la cultura y la educación, pero tienen previsto dar el nombre del próximo “palacio de la cultura”, a .D. Antonio Garrido Moraga, actualmente nuestra biblioteca leva su nombre, conocido más por ser un importante miembro directivo del PP, Ex-Parlamentario Andaluz y Ex -concejal del Ayuntamiento de Málaga, que por su labor docente.
IU quiere recordar que los argumentos presentados para la consecución de este homenaje, son más los meritos por su labor educacional que política, que marcaron de forma extraordinaria a unos alumnos que todavía, los pocos que quedan con vida, lo recuerdan con extraordinario cariño.
También acusan al PP de intentar confundir a la opinión pública, haciendo aparecer a D. Emilio como culpable de los hechos de los que le acusaron, y de lo que es un mas grave aún, que de la nota de prensa emitida por el Ayuntamiento se extrae la conclusión de que se le otorga legitimidad tanto a los juicios sumarísimos de las tropas militares franquistas como a las autoridades que las ejecutaron.
Según las mismas fuentes que cita el Ayuntamiento, el libro del Señor D. Carlos San Millán, queda demostrado que las acusaciones vertidas contra D. Emilio por las tropas fascistas son totalmente infundadas y carentes de pruebas.
Según cita literalmente en su libro D. Carlos San Millán,”Con fecha 18 de Febrero de 1937, el Cabo de la Comandancia de la Guardia Civil, Ramón López Casanova, redactaba el informe de la detención y entrega de d. Emilio Castro. En él, y a instancias de terceras personas, lo acusaba de actuaciones que se demostraron, en el juicio abierto, que D. Emilio no había cometido.”
En este informe se le acusaba de pertenecer al Comité local de la CNT, y de entregar, según el cabo, “unas 22.000 pesetas a extremistas de esta localidad, que decía tener en depósito, haciendo desaparecer los libros de contabilidad”.
Nunca se menciona por la documentación aportada por San Millán, que se le acuse de ningún delito de sangre o de hostigamiento a cometerlo. De la acusación de apropiación o entrega de los fondos del Comité local a “extremistas”, queda desmentida por la expedición que hacia el propio Alcalde del Régimen de un documento que el propio Tribunal Militar aceptaba y registraba en el que se decía literalmente.”A petición de D. Emilio Castro Robledo declaro haber recibido de varios individuos pertenecientes al comité que actuaba en este pueblo la suma de veinte y dos mil setecientas setenta y cinco pesetas, fondos que según declaración de los interesados existían en dicho Comité”.
Se desprende así, que D. Emilio Castro Robledo fue ejecutado por el simple hecho de ser maestro y de izquierdas, como le sucedió a miles de españoles durante la guerra y la dictadura. José A. Gavilán |