
El libro de Ramón Román Alcalá profesor de la Universidad de Córdoba titulado
El enigma de la Academia de Platón es una excelente obra que trata numerosos aspectos de la filosofía de este gran pensador.
Platón a pesar de ser un supuesto ejemplo de pensamiento dogmático, en realidad, también dejó en suspenso muchos aspectos de su filosofía desde planteamientos escépticos, tentativos o abiertos. El libro trata también la historia de la Academia durante varios siglos hasta su final.
No cabe duda de que Platón elaboró una doctrina teórica que aunque sujeta a variaciones poseía una estabilidad, pero no quedó inacabada a su muerte. Los sucesores de Platón desarrollaron diferentes orientaciones siguiendo al maestro.
Desde planteamientos escépticos la herencia doctrinal platónica fue objeto de interpretaciones durante varios siglos. De todas formas, el estudio de la producción filosófica del maestro de Aristóteles nunca se detuvo.
La hipótesis del autor de este libro es que «Arcesilao, con fines dialécticos y sin deformar el pensamiento de Platón, recuperó todos aquellos elementos escépticos que pertenecían a la propia tradición socrático-platónica, promoviendo no algo original sino dando la primacía a uno de los innumerables rostros de Platón». Las explicaciones orales o no escritas de Platón fueron decisivas y forman parte de su doctrina, aunque sus obras escritas son las que han llegado a la actualidad.