
Corren malos tiempos para los cibervoluntarios del gobierno de PSOE y Podemos, sobre todo para los del primer partido.
Este gobierno está viviendo probablemente las peores semanas de su corta existencia, y no por la crisis del Coronavirus, sino porque ya no hay excusas para justificar sus negligencias.
Ha sido una semana dura para el gobierno, ya que Pablo Echenique y Adriana Lastra han firmado a espaldas del PSOE derogar la reforma laboral para obtener la firma de Bildu en la prórroga del Estado de alarma. Y al mismo tiempo, la Guardia Civil ha señalado a Fernando Simón en la investigación penal del 8M. Al pobre Simón lo han tomado como chivo expiatorio para que los auténticos responsables de esa manifestación salgan de rositas.
Hemos vivido una semana en la que miembros del gobierno han traicionado a sus compañeros, otros han usado a Fernando Simón para escaparse y las revueltas son cada vez más y más sonoras en la calle. Todo como si fuera un capítulo de Juego de tronos.