
La constitución española obliga a los políticos y autoridades a velar por la libertad de los ciudadanos siempre que no perjudiquen con sus actos a sus semejantes.
Pues bien yo elijo la salud y la vida y lo hago no por ideología política sino porque es un derecho como ciudadano y como ser humano.
La libertad de un individuo tiene un límite muy claro y es no causar daño a otros individuos.
La constitución permite la libertad hasta ese límite, hasta el que ejerce un daño al resto de ciudadanos y si es así las autoridades políticas, fuerzas de seguridad y justicia tienen la obligación de actuar para frenar esas actuaciones que causen perjuicios y en este caso muy graves al resto de los habitantes del país.
Con esta premisa que es muy clara hay que tener en consideración la circunstancia en la que nos encontramos en la que miles de personas mueren ,muchos miles se contagian y otros miles quedan con secuelas para el resto de sus vidas.