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El crucigramista, vida, pasión y muerte… | | Cuentos y relatos globales. 12.04.20 | | *Amor es la palabra que resuelve el crucigramaWalter E. Pimienta Jiménez.- El crucigramista se sabe la 6 bajando, de 8 letras, pero no se la dice al otro, también crucigramista como él, porque vive el orgullo de ser quien llene en el entramado de términos verticales y horizontales, si aquel, aburrido y cansado, deja el periódico por ahí mal puesto … y, cumplida su tarea, esa noche duerme tranquilo… El crucigramista tiene una imagen de hombre solitario, típica de viejo en camisilla o bata levantadora, con lentes sobre la punta de la nariz y lápiz en mano. Le conoce todos los escondites al diccionario y, cuando encuentra la palabra, ríe por dentro…Cualquiera diría que el crucigramista es mudo; pero no. Explota con un ¡Listo! Cuando llena cada cuadro correctamente porque él es el único protagonista de su éxito. Los juegos de palabras son su título académico. Entre crucigramistas, nadie conoce a nadie…Y nadie es nadie… El crucigramista se lee de pe a pa el periódico porque sabe que ahí, escondida en las páginas del mismo, puede estar oculta la palabra que no le deja llenar su juego. Para eso le sobra tiempo aparejado con un cigarrillo y varios tintos. El crucigramista, o es un pensionado hastiado o es un indolente lector ausente en su casa rodeado de todos…Ese es su mundo… | El crucigramista se desayuna con café de leche, pan con mantequilla y un crucigrama al lado del plato. Es enigmático. Ya tiene en la mente la palabra de la parrilla número 1 horizontal… es cuestión de pasar un sorbo y detrás de este, a la pregunta: “seguidores del rey”, escribe con cinco letras, la palabra “corte”. El crucigrama es para él, algo así como su libro de cabecera… Maneja sus pistas, sus anagramas y sus formas comunes. El crucigramista se mete en “su oficio” por casualidad. Dejó por primera vez inconcluso su primer crucigrama, y al día siguiente compra el periódico para conocer las respuestas acertadas y las que no se supo… y entonces termina atrapado porque, de ahí en adelante, por completo, hará lo mismo todos los días. Conozco crucigramistas que lo son por herencia familiar, sustitutos del abuelo que los llenaba, o del tío que echando mano al lápiz, por 40 años consecutivos, hizo de esa “joda” una ocupación algo extraña devanándose los sesos por buscar el sinónimo de sinónimo del que conocía estas nueve formas o inflexiones: igual, semejante, analógico, equivalente, paralelo, parecido, consonante, correspondiente y homólogo; una de las cuales era…y entonces, sudado, salía al patio a respirar aire fresco… Acostado en una hamaca, entre cuadros en blanco y negro, el crucigramista es un hombre feliz con el periódico entre las manos…y debajo, en el piso, un arrume de diccionarios y de enciclopedias… El crucigramista odia a la internet, le quita el enigma al juego, la diversión y , entonces, sobre la parrilla de 21 por 21, escribe con el corazón… El crucigramista es un mecánico de las palabras, sabe encajarlas, las enreja, sabe combinaciones, tiene una base de datos propia y sabe que y sabe que el difícil sinónimo de hojaldre es “tartaleta” y el de gol, el poco usado “diana”… El crucigramista comienza su “jornada” a las seis de la mañana y si es ordenado, lo inicia por la 1 horizontal, a fin de que todo tenga simetría y estilo. Las horizontales con lápiz negro, y las verticales con lápiz rojo…y todo sin ningún error. Conoce siglas, cadenas aleatorias y cuando no le queda más remedio, para no aburrirse, borra lo hecho y guarda el periódico para volver a llenar el juego en una tarde de lluvia… El crucigramista sabe que hay formas verbales tácitas y que, las palabras de dos letras, en su mayoría, hacen referencia a símbolos químicos. Un crucigramista debe ser una persona inofensiva y paciente; un personaje mediático, algo tímido, que se lee todas las columnas de prensa…Nadie es más serio que un crucigramista cuando toma su pasatiempo en serio…y hay de quien le tome el periódico para otra cosa… Usted no tiene ni idea de cómo consiguió 78 palabras que mete en 42 casillas sin un peso a cambio. El crucigramista es una especie hibrida. Es académico y a la vez enciclopedista. Eso lo hace erudito de la palabra; un artesano en ello que con papel, lápiz y café, sin ir a la universidad, encaja un blanco de 10 por 10 en media hora… Los jóvenes de hoy no son crucigramistas. Los crucigramistas son viejos y se están acabando porque sólo ellos conocen el sinónimo de futuro, parilla 10, con 10 letras. Y cuya respuesta es: “POSTERIDAD”…una palabra que parece hecha para ellos, Se cierra el telón… |
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