Haciendo un parentesis sobre toda la tertulia de la gastronomía nacionalvengo a contar un problema que existe en Alhaurín que es la juventud.Quiero hacer saber a la tranquila población de Alhaurín de la Torre, que los jóvenes estamos encerraos' literalmente. No es "normal" que en una ciudad de 29.000 habitantes existan más que 4 o 5 locales de marcha, los cuales sus porteros imponen un estricto código de indumentaria y de edad, o lo que es lo ismo..."Ni con tenis, ni sin 21 entras". |
Ello nos obliga a salir del pueblo en unos autobuses en los cuales el renombreado Consorcio no se nota nada más que en el precio (que si, que ayuda) y en el color de los vehículos, y como no tengas (tú o tus amigos) coche propio, te vuelves a casita en el autobus de las 10, o te montas 9 y media, sales a divertirte y te duermes en el anden 23 de la estación de autobuses hasta que el Portillo se digne a las 8 y media, esto me parece indignante, porque dicen que no los ponen porque no nos montamos, ahora, miren como se venían llenos de vuelta de la Feria de Málaga.
No es por hacer agravio comparativo, pero hasta incluso en municipios vecinos con menor tamaño (que no calidad) he visto más vida por las noches de los fines de semana.Pa' que luego digan que hacemos botellón, pero qué hacemos un sábado por la noche con un carnet de 17 años, sin coche, sin moto, y con ganas de divertirse, necesitamos opciones (incluso alternativas) y no me digan que existe La Casa de la Juventud, que está muy bien pa' echar la tarde (sinceramente), los´jóvenes de Alhaurín no nos lo pasamos tan bien en el pueblo como dice Torrevisión.
Señores la gente de menos de 21, no reguetonera (o sí) EXISTE también y pasear por un museo de palmeras y rotondas artisticas nos gusta pero ya nos cansa. No somos pocos, lo que pasa es que no nos veis o nos volvéis la cara de lado.
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