
La igualdad, pese a ser innata, no siempre ha sido respetada. La sociedad patriarcal relegó a la mujer a ser criadora y esposa y cambiar aquella realidad todavía sigue siendo una asignatura pendiente. La mujer se incorporó al mercado laboral y hoy en día, en pleno siglo XXI, esta incorporación avanza imparable
La legislación ha tenido que colaborar para transformar una fotografía -aquella en blanco y negro- que comienza a perder nitidez. La Ley para la igualdad efectiva de mujeres y hombres de 2007 establecía que la Administración General del Estado y los organismos públicos vinculados o dependientes de ella, serían los encargados de observar el principio de presencia equilibrada en los nombramientos que le correspondiera efectuar en los consejos de administración de las empresas en cuyo capital participara. Una presencia equilibrada que, para alcanzarse, debía evitar que ninguno de los dos sexos superara el 60% del total. Sin embargo, más de una década después, un informe de la fundación ciudadana CIVIO concluye que el 80% de las empresas públicas aún no cuenta con el reparto que establecía la Ley de 2007.