
CGT inicia una campaña de sensibilización ante las dificultades de muchos centros andaluces para garantizar el derecho a la educación de su alumnado
Las dos semanas de confinamiento y clausura de los centros andaluces han puesto sobre el tapete una realidad incuestionable: la educación funciona a distintas velocidades.
Hace unos días en un comunicado cuestionábamos la eficacia de la enseñanza telemática, sobre todo cuando parece querer ignorar que la realidad socioeconómica de los centros andaluces no es uniforme.
•Muchas familias no cuentan con equipos informáticos, y un móvil, por más que su uso sea universal, es insuficiente.
•Muchas familias, en el mejor de los casos, teletrabajan, y si disponen de un ordenador está destinado a este fin.
•Muchas familias se encuentran en una situación incierta tras la proliferación de ERTES y despidos, y su presupuesto no alcanza a costear una red wifi.