
En estos días de tanta alarma social y dificultades en muchos aspectos ,nos hemos dado cuenta de la importancia de las escuelas y de los profesores presencialmente, jamás una pantalla de ordenador o internet podrán sustituir a la presencia de un docente en la clase.
Los gestos, la motivación, el afecto, el ejemplo, las emociones y muchos otros elementos esenciales para la educación están más que nunca puestos en valor en la educación presencial en nuestras escuelas.
Los padres y madres se convierten en profesores improvisados, pero muchos no tienen esa vocación y les cuesta un gran esfuerzo llevar adelante las tareas de sus hijos, además de las labores del hogar y en muchos casos el teletrabajo etc...etc...