
En respuesta a la expulsión efectiva de periodistas que trabajan para los tres principales periódicos estadounidenses en China, el jefe del equipo de Amnistía Internacional sobre China, Joshua Rosenzweig, ha manifestado:
“Este vergonzoso atentado a la libertad de expresión afecta a periodistas que han desvelado la realidad de numerosas violaciones de derechos humanos cometidas en China, desde Shinkiang hasta Hong Kong. Además, estas publicaciones figuran entre las que ofrecen investigaciones en profundidad sobre el estallido de COVID-19 de Wuhan.
“Esta última muestra de la sucesión de represalias mutuas entre Pekín y Washington amenaza con reducir gravemente el flujo de información exacta e independiente desde China. En un momento en que el mundo tiene que mantenerse unido frente a la devastación causada por el virus, la expulsión de estos periodistas podría tener graves consecuencias para la salud pública, en el mundo y dentro de China.