
Ante la pandemia que nos ha llegado desde China lo que se puede hacer es proporcionar la mejor y más completa asistencia sanitaria para minimizar los efectos de la misma. Y para ello es absolutamente necesario que los hospitales tanto públicos como privados trabajen perfectamente coordinados.
Hacen falta muchos más respiradores artificiales, mascarillas, trajes protectores de calidad y también más camas hospitalarias. En definitiva, más medios materiales y más personal sanitario. Y, si es necesario construir más hospitales en diez días o en un mes, se puede seguir el ejemplo del Gobierno chino.
Es evidente, pero conviene ponerlo de manifiesto que la atención sanitaria debe ser igual para todos y no se debe priorizar a unos pacientes a costa de otros. El derecho a la salud no admite desigualdades de ningún tipo, aunque estemos asistiendo a una crisis de considerables proporciones tanto sociales como económicas. El Gobierno de España ya está tomando una serie de medidas que son positivas para frenar lo más posible la expansión del COVID-19.