
Cada vez estamos más vigilados por Internet o por las empresas y redes que obtienen información de la navegación con los buscadores. Que esto se utilice para dar una publicidad ajustada a los historiales de búsqueda de los internautas es una realidad más a tener en cuenta.
Pero esto encierra también sus peligros. Los datos bancarios, por ejemplo, deben estar convenientemente protegidos por las instituciones bancarias. El tráfico de datos, conversaciones y mensajes por wasap supuestamente está cifrado de una forma muy segura, pero no es así, como ya se ha comprobado. Existen agujeros de seguridad.
Incluso Facebook no es una red segura, porque determinados hackers o piratas informáticos han conseguido superar las barreras de seguridad. Está bien que exista y se apliquen sofisticados procedimientos de encriptado, pero parece que incluso estos sistemas no son del todo seguros.
En cualquier caso, está claro que el negocio de las grandes redes sociales es la utilización de los datos personales de los usuarios de múltiples formas.