Como tenemos que luchar por mantener en Alhaurín el buen ambiente de cordialidad y de amistad, voy a exponer una pequeña idea. Yo voy a declarar públicamente e individualmente a aquellas señoras o señoritas que las denominaré “mi preferida”. Los motivos de la preferencia son diversos pero todos descansan en una base de amistad. Antes he resaltado que las decisiones son espontáneas e individuales como si fuera un comentario en voz alta entre un grupo de amigos. Es un piropo sui generis, por lo tanto dedicado a la mujer. Si en su momento alguna quiere ejercer la igualdad de género, pues que declare a sus preferidos. Más adelante si esta proclamación pública tiene éxito y se une a ella más gente. Es simplemente un grito de amistad. A continuación voy a nombrar mis preferidas cuyo número puede aumentar, pero quiero empezar con este pequeño ramillete.
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A.- Mi mujer preferida. Como es lógico se trata de mi esposa pues si después de 47 años de matrimonio, estable y feliz, no la pongo en esta clasificación fallaría en espíritu de mi “preferida”. B.- Mi amiga magnífica, además miembro de una familia que cabría también entera en esta titulación. Como pequeño detalle añadiremos que guisa estupendamente. Con más de un plato suyo me he chupado los dedos. Espero que te guste esta idea María Luisa. C.- Mi artista preferida. No se trata de ninguna mujer que haya alcanzado la fama en el mundo de la canción. Es otra madre de una familia cuyos componentes me son muy apreciados. Yo no tengo precisamente buen oído ni soy especialista en las coplas y canciones folclóricas andaluzas. Sólo le oído cantar en petit comité un par de veces a ella sola y la verdad es que me emocionó y me da pena oírla en coros y que no se prodigue más en solos. Ánimo Paqui, a ver si nos alegras más veces alguna reunión. D.- Mi enfermera preferida, no es que me haya prestado servicio de enfermería pero es una gran enfermera. En el poco tiempo que llevamos los matrimonios de amistad siempre se ha preocupado tener presente mi discapacidad física. Con pequeños detalles que han hecho sentirme muy bien atendido. Marisa. Espero que podamos seguir hablando. E.- Mi camarera preferida, argentina ya bien integrada en el pueblo. Desde el primer día me atendió perfecta y rápidamente supliendo las limitaciones de mi ceguera. Clara, voy con alegría junto con mi mujer a tomarme mi cubata de las tardes al Capricho’s.
Hay más preferidas a punto de consagrarse pero espero un poco más de tiempo y en algún caso que hagan méritos y me mimen para darles este honroso título. Tengo un caso de duda entre dos. La mejor decisión es considerar en estos momentos que ambas por igual son las elegidas. En este caso las dos son “mis jefas preferidas”. Las considero jefas porque dirigen y llevan actividades municipales de las que yo me beneficio. Este nombramiento no quiero que se vea como hacer la pelota porque yo no voy a sacar ningún beneficio extra y ellas llevan las actividades de los llamados jubilados en las que participamos los que queremos y son públicas y notorias. Aclaro que estoy encantado de ver trabajar a Mercedes y a Mari Cortes. Sólo me queda animar a mujeres y hombres veteranos en el pueblo que proclamen a sus preferidos y así se puede armar un poco de jaleo con cotilleo y comentarios.
ALVARO GARCIA-ANDRADE. |