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El Alzheimer afecta a más de 250 alhaurinos, según el Centro de Salud La asociación AFA Lauro pondrá mesas de información en el casco urbano para concienciar a la población en el Día Mundial del Alzheimer | | Oficina de Prensa del Ayto. 20.09.07 | | Mañana viernes, 21 de septiembre, se celebra el Día Mundial del Alzheimer. Con motivo de tal efemérides, la asociación AFA Lauro, que reúne a familiares de enfermos aquejados de este mal, instalará cuatro mesas de información en distintos puntos del casco urbano para dar a conocer su labor a la población y hacer un llamamiento a todas las personas que deseen participar o colaborar. La presidenta del colectivo, Virginia Tomé, indica que cualquier ayuda “es bienvenida, venga de donde venga: necesitamos voluntarios, profesionales, psicólogos, trabajadores sociales, familiares...” La asociación, compuesta por unas 30 personas, cree que es vital aumentar el número de integrantes para, desde dentro, conocer y entender el duro papel que los cuidadores y familiares tienen que desempeñar a la hora de tratar con los enfermos, aspecto éste en el que insistirán con su campaña de sensibilización.
| Las mesas informativas se situarán en la plaza de San Sebastián, avenida Cristóbal Colón (travesía), avenida de San Juan y Centro de Salud, en horario de 9 a 13,30 y de 17 a 20,30 horas. En el recinto sanitario sólo estarán por la mañana. Por otro lado, el director médico del Distrito Sanitario Valle del Guadalhorce y médico de familia, Antonio Lara Villegas, ha confirmado que en Alhaurín de la Torre se contabilizan unas 250 personas aquejadas de Alzheimer, de acuerdo con los datos que maneja el Centro de Salud de la localidad sobre personas en tratamiento. El doctor explica que esta enfermedad es un síndrome de demencia de carácter degenerativo por causas aún no determinadas, y que actúa a nivel cerebral. El enfermo se caracteriza por tener pérdidas de memoria, sobre todo, de hechos muy recientes, si bien, por desgracia, la primera fase de la dolencia es difícil de detectar, porque actúa muy solapadamente y puede pasar desapercibida durante años. Se calcula que el Alzheimer puede prolongarse entre 5 y 15 años, hasta el fallecimiento. Suele afectar a personas mayores de 65 años, aunque existen casos de personas jóvenes. El gran problema, a juicio de Lara, reside en que cualquier enfermedad común que cualquier persona pueda tener -un cuadro febril, una infección de orina, una neumonía, una simple deshidratación- se llega a complicar sobremanera en los enfermos de Alzheimer “por no saber ni poder comunicarlo”, hasta el punto de poder morir de una complicación. Abordar la enfermedad, indica el doctor, requiere de muchos profesionales, al tratarse de un proceso muy largo, si bien recomienda que los cuidadores se pongan en manos de su médico de cabecera, enfermeros y trabajadores sociales de su Centro de Salud. El cuidador suele ser el que peor lleve el proceso degenerativo, pues su vida queda totalmente condicionada por el enfermo y por su rutina (régimen de comidas, cambio de pañales, atención a la sonda...), por lo que necesita mucho apoyo, sobre todo, anímico y psicológico, incluso más que cualquier otro familiar. Tanto el profesional del Centro de Salud como la presidenta de AFA Lauro recalcan la gran importancia de saber informarse y ampliar al máximo los conocimientos sobre la enfermedad y el cómo enfrentarla, a fin de poder anticiparse y planificar el modo de actuar en cada caso, a medida que vayan dándose los síntomas. De esa forma, se puede tener una mejor calidad de vida. “Las personas que han pasado por ahí son las que mejor lo saben, por eso es tan importante la existencia de asociaciones de familiares como la nuestra, a la que pertenecen familiares que ya lo están sufriendo y a la que se apuntarán seguro personas que lo sufrirán”, sostiene Tomé, quien añade que “incluso después de fallecer el enfermo, tenemos socios que quieren seguir perteneciendo para transmitir sus conocimientos a quienes los necesiten”. El doctor Lara recomienda que, una vez el diagnóstico confirme la enfermedad, hay que tener claro cómo actuar con rapidez y eficacia. Nunca es favorable crear falsas expectativas sobre cómo va a evolucionar, pues los familiares “siempre tratan de aferrarse a cualquier esperanza, especialmente cuando la medicación, en su fase inicial, da frutos y, por error, da la sensación de que hay curación”, subraya. En efecto, llega un momento en que el tratamiento farmacológico deja de ser efectivo, así como las terapias posteriores. “No se puede perder el tiempo en que el paciente conserva facultades”, señala, por lo que considera imprescindible ir arreglando cuestiones pendientes familiares, legales...” y, posteriormente, conviene estar muy pendiente de su rutina, desde el principio hasta el final, y estar muy pendiente de su sufrimiento, sus bajones de autoestima... Cuando la enfermedad evoluciona, el cuidador debe ir supliendo las facultades que el aquejado de Alzheimer va perdiendo; también debe comprender y tolerar su comportamiento y tener mucha paciencia cuando deje de poder lavarse, vestirse, comer, hacer sus necesidades o andar. El resto de familiares, por su parte, debe apoyar al máximo al cuidador o cuidadora y brindarle apoyo de todo tipo, “porque hay que entender que tiene que llevar adelante dos vidas, la suya y la del enfermo”. Además, AFA Lauro puede informar sobre las ayudas oficiales existentes, pues el proceso es largo y costoso, sobre todo, el material ortopédico, los utensilios y los gastos de cuidadores especialistas. “Pero, a veces -dice el médico-, lo económico no es lo más importante; el anímico y logístico se valoran más”. Por último, el director médico del Distrito Sanitario Valle del Guadalhorce concluye sin tapujos con una aseveración: “El cuidador o cuidadora es un héroe y toda ayuda es poca para procurar los mejores cuidados”. |
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