
España está en una situación política que hace difícil el desbloqueo. La formación de un Gobierno de coalición del PSOE con Podemos está teniendo más dificultades de las previstas.
El escollo fundamental es la actitud política de ERC. Los datos de los sondeos y encuestas son claros. Algo más de la mitad de los votantes socialistas rechazan la mesa de negociación entre gobiernos iguales.
Por si no fuera suficiente la complejidad de la situación aumenta, ya que alrededor de la mitad de los que votaron al PSOE en las pasadas elecciones generales quieren que se abran negociaciones con el Partido Popular y Ciudadanos para que se llegue a conformar un Gobierno de gran coalición en vista de la intransigencia de ERC.
Lo que no sirve es hacer responsables a los otros partidos, de modo exclusivo, por parte de los dirigentes del PSOE si vamos directos a las terceras elecciones.
Me parece que debe explorarse la vía de las fuerzas constitucionalistas si fracasa la negociación con Esquerra Republicana de Cataluña. Uno de los problemas que pueden surgir es el cálculo inexacto de los tiempos y que esto nos lleve a otra repetición electoral.