Señora Isolde Schaefer, soy un vecino de Retamar, pertenezco a las primeras 43 viviendas que se construyeron, fue el tercero que se vino a vivir y creo que también de los primeros que se empadronó. De esto hace casi 23 años, desde esa fecha he conocido al Sr. Doblas, aunque en Málaga lo conocía de vista, vivíamos en la misma barriada y siempre me pareció educado y respetado por los vecinos. |
Desde que vivimos en Retamar he tenido la oportunidad de tratarlo y fíjese si es honesto y honrado que durante muchos años fue el presidente de las 43 viviendas, y aún lo sería si él no lo hubiera dejado, pese a que se le rogó que continuara.
Con permiso de él, creo que me lo concederá, le voy a responder a una de sus preguntas. Cierto es que su señora estuvo contratada durante seis meses de limpiadora en los colegios, como cualquier otra vecina de Alhaurín que lo hubiera solicitado, en este caso, lamentablemente, por necesidad y por humanidad, fue operada de cáncer y ante la depresión que conlleva esta horrible enfermedad los médicos recomendaron que buscara una ocupación. Y fíjese que manera más humilde de hacerlo de limpiadora y no de otra categoría más acomodada, por ser como usted dice mujer de quién es.
Me sumo al resto de los demás escritos, pidiéndole que haga pública sus disculpas hacia el Sr. Doblas. Y ahora le hago yo a usted otra pregunta: ¿Es usted afortunada observando y maltratando a todos y cada uno de los gorriones de este municipio, por si le pican los higos de su higuera o es que le gustan más los mirlos de su entorno? |