Sra Isolde Schaefer, no tengo ni puñetera idea de quién es usted, ni falta que me hace, no sé si es usted de izquierdas o de derechas o si está centrada en un radicalismo puro y duro, lo que sí sé a ciencia cierta es que usted no tiene ni puta idea de quién es el Sr. D. Juan Doblas. Yo tengo el orgullo de conocerlo desde que teníamos siete años, cuando vivíamos en Málaga, lo volví a ver haciendo la mili, y después y gracias a Dios, me lo encontré en según usted este pueblo maldito, en el que llevo conviviendo con él catorce años.
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He visto en mi vida a muchas personas, pero pocas que se le igualen a su honestidad, a su voluntad desinteresada, a su caballerosidad, y sobre todo y muy por encima de todo, a su horadez. Juan Doblas es un hombre totalmente íntegro y que se desvive por su pueblo y por su barriada. Juan no es un hombre que tiene o ha tenido a su señora trabajando en el ayuntamiento, si no que su señora trabaja por méritos propios, como usted por ejemplo donde quiera que sea. Juan no es un hombre que "ha metido" a su hija a trabajar en el ayuntamiento, sino que su hija Carmen que es una excelente abogada la hemos votado los alhaurinos en unas votaciones democráticas para que nos represente en nuestro ayuntamiento, o sea, trabaja por méritos propios.
Y otro de los temas a los que usted alude es al temor de que Juan sea el representante de las asociaciones de vecinos en la fundación de los canteros, y ahí si me mojo y yo personalmente hablaré con el alcalde para proponerle humilde y encarecidamente a Juan para ese puesto, no creo que los dineros que estén en esa asociación estén a mejor recaudo que con él. Sra. no le he contestado nunca, pero veo que continuamente da palos de ciego, pero esto no ha sido un palo, ha sido un trancazo.
Como dice mi también amigo Carrete, si no le gusta el pueblo, no sé que hace usted aquí. Yo también la invito a irse. Sra. Isolde, sin ningún ánimo de ofenderla. En el tema de D. Juan Doblas se ha equivocado de largo, y lo correcto sería rectificar y pedir las oportunas disculpas. Un saludo. Manolo Sarria. |