
Las autoridades polacas detuvieron a varios activistas de Greenpeace mientras interrumpían las operaciones y la descarga de un cargamento de carbón a principios de esta semana, después de que guardias fronterizos enmascarados y armados abordaron el Rainbow Warrior, forzando la entrada tras romper una de las ventanas del barco con un martillo.
Las cámaras de seguridad del barco muestran cómo los agentes armados rompen una de las ventanas para entrar al puente de mando y gritan “todo el mundo al suelo” amenazando con armas. Una actuación totalmente desmedida contra una acción pacífica en defensa del medio ambiente. Aquí puedes ver el vídeo de lo ocurrido.