Sin embargo, es de temer que muchos de los que se han pronunciado referente a este tema lo han hecho sin haber visto –mucho menos leído- ninguno de estos libros, ni tampoco la programación de contenidos de esta área. Es de destacar también el hecho de que entre la gran cantidad de grupos sociales que se han manifestado públicamente, federaciones y asociaciones de padres, representantes políticos, contertulios, columnistas, filósofos,… no lo hayan hecho aquellos que son los encargados de impartir la asignatura: los profesores. Supongo que porque crear unos ciudadanos con valores democráticos es un objetivo que rige nuestra actividad durante todo el horario escolar, sólo que ahora tendremos un espacio acotado y específico añadido para hacerlo. Y lo haremos eligiendo el texto que mejor se adapte a la idiosincrasia de nuestro alumnado –o no utilizando ninguno- y tratando de guiar su conducta de acuerdo con la legalidad y el respeto a sí mismos y a los demás. Les diremos que investiguen, pregunten, opinen y confronten puntos de vista. Haremos nuestro trabajo de manera responsable al margen de tanta verborrea políticamente interesada. Y lo peor es que esta profusión de información nos hace desviar la atención de los verdaderos problemas de la educación, como por ejemplo, la inestabilidad de las leyes y regulaciones a la que nos tienen sujetos los políticos.
Conchi Navarro. Profesora del IES Los Montecillos. Coín (Málaga) |