
Tras la decisión de una jueza de instrucción italiana de poner en libertad a la capitana del Sea-Watch 3, Carola Rackete, Elisa De Pieri, investigadora de Amnistía Internacional sobre el sur de Europa, ha declarado:
“Esta decisión es un gran alivio para quienes defendemos los derechos humanos. Carola Rackete arriesgó su libertad para garantizar la seguridad de otras personas. Sus acciones deben ser celebradas y no criminalizadas, y es irónico que sea ella la que está en el banquillo.
“Al rescatar a mujeres, hombres, niños y niñas en el Mediterráneo y llevarlos a un puerto seguro después de semanas a merced de su suerte en el mar, Carola Rackete cumplió las obligaciones que le imponen el derecho internacional y las leyes italianas. Al negarle un puerto, las autoridades de Italia —y las de Malta— violaron esas mismas leyes.