Un día al terminar las vacaciones sentados ante un vaso de buen vino un futbolero junto a un taurino defienden con ardor sus aficiones
“Debes reconocer -dijo el primero- lo cruel de tu pasión, la salvajada de la sangre, las picas, la estocada la crueldad contra el toro del torero
Entre fútbol y corrida elegiría el placer de lo bueno sin medida y gozar del deporte es un tesoro”
Y el otro contestó con ironía “Es verdad, donde esté “una corrida” que se quiten el fútbol…. ¡y los toros!”
Luis Bravo. Septiembre de 2007 |