
La conmemoración del 75 aniversario del día D del 6 de junio de 1944 es la expresión de la libertad, el coraje, la determinación y la capacidad de organización para destruir o poner fin a la opresión y la barbarie. Y en esta hazaña el papel de Estados Unidos y sus soldados y mandos militares fue decisivo para la derrota de Hitler y el nazismo.
Lo que es evidente, dicho esto, es que la operación de desembarco en la costa de Normandía supuso un desafío estratégico y logístico nunca visto hasta entonces. 6.939 fue el número de buques desplegados durante la operación Neptuno y 1.527.00 de soldados estadounidenses se prepararon en Inglaterra para la mayor operación militar de la historia, lo que nos da una lección sobre lo que somos capaces de hacer, si nos une un mismo fin o propósito.
Las cifras son sobrecogedoras y no hace falta decirlas porque están en
el inconsciente colectivo de las personas. Los miles de soldados
norteamericanos y de otros países que dejaron su vida en las playas de
Francia y en la lucha para la liberación de Europa del poder de la
Alemania nazi cumplieron con su misión y no pudieron ver con sus ojos
la victoria de la libertad, pero fueron capaces de pensarla y verla con
su imaginación. Esta es la grandeza del pensamiento, ya que hace
posible la anticipación de lo que probablemente puede ocurrir.