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¿Qué enanito eres tu? | | Natividad Castejón Valero. 27.05.19 | | Tengo una teoría: dentro de cada uno de nosotros conviven los 7 Enanitos de Blancanieves, a saber: Sabio, Feliz, Mudito, Tímido, Gruñón, Mocoso y Dormilón. En realidad serían unos cuantos más... pero bueno, digamos que los demás se pueden englobar en alguno de estos siete. Todos llevamos dentro a Sabio (o Doc), en el profesional que somos y en la parte curiosa que nos anima a saber y conocer datos, sobre todo de los temas que nos gustan, y al que le encanta llevar razón en sus argumentos. Todos llevamos a Feliz, que se representaría en nuestr@ niñ@ interior, y en la capacidad innata de disfrutar con todo lo que nos rodea. Ese o esa que está deseando salir y que es capaz de recrearse con las cosas más sencillas, como un helado, un paisaje o una hermosa melodía. Mudito sería esa parte de nosotros que muchas veces calla, y aguanta carros y carretas por no decir lo que piensa, y poner "a parir" a más de un@... (¿O no?) | En Tímido reconoceríamos esa parte interior nuestra que NO da los pasos que quisiera por temor. Temor al ridículo, a ser juzgados, a no ser querid@s y aceptad@s...
¿Te van resultando familiares?
Luego está Gruñón, cómo no... Ese personaje tan nuestro que explota y da la cara en cuanto se nos cuela alguien en la cola del supermercado, o la de la salida de la autopista... ¿Te suena? Por suerte, a unos les sale más y a otros (que ya lo tienen más dominado) les sale menos.
Luego vendría Mocoso. Este es el guarrete que sale de tanto en tanto, y dice "pues hoy no me apetece hacer la cama", y se acuesta por el mismo agujero por el que se levantó. O, por ejemplo, piensa "¡uuuff... qué pereza, lavarse ahora los dientes!", y lo deja para mañana, llevándose esa noche a la cama un aliento de tigre. O, sencillamente, el que aprovecha un descuido cuando no mira nadie, y tira un envoltorio al suelo, cuando la papelera está a cinco pasos...
¿Qué? ¿Nos vamos viendo?
Y por último, nos queda Dormilón: esa parte tan nuestra que arrastra pereza hasta para llevarse la cuchara a la boca... o que llega media hora tarde a todas partes, porque si, porque "me he entretenido con... (añade aquí tu excusa favorita)".
¿Lo vamos viendo o no?
Lo curioso de todo esto, es que sólo uno de ellos puede llevar la voz de mando. Sólo uno puede comandar el pequeño ejército. Y al final, se nos reconoce por ese uno al que le hemos dejado tomar el control.
Todos nos sentimos más identificados con unos que con otros, pero la pregunta interesante es la siguiente: ¿Cuál de ellos ha tomado el control de tu vida?
Piénsalo bien... porque no es lo mismo que sea Sabio (e ir de "Sheldon Cooper" por la vida), o que sea Gruñón, y que toda tu existencia se haya convertido en un campo de batalla.
Personalmente creo que me identifico más con Tímido. Confieso que a veces mis miedos tienen más fuerza que yo, y me cuesta lidiar con ellos todos los días...
La buena noticia, que la hay, es que a lo largo de los años, y de las distintas etapas de la vida, podemos ir cambiando al capitán de los enanitos, incluso sin darnos cuenta de ello. Y ya, lo más de lo más (y esto ya va para nota) sería hacer a Feliz el jefe vitalicio, y mantener al resto controlados.
Pero, ¿y tú? ¿Qué enanito eres tú?
Gracias y saludos, Natividad Castejón |
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