
Ofrezco en este artículo algunas reflexiones sobre el debate político a cuatro celebrado en el Estudio 1 de la televisión pública. Deseo dejar muy claro que parto del respeto a la libertad de voto de cada ciudadano y de su derecho a votar a la formación política que quiera en las elecciones generales del domingo 28 de abril.
La cuota de pantalla ha sido de un 43,8%. Es la más reducida de la historia democrática reciente. Es como si se percibiera un cierto desencanto en una considerable parte de los ciudadanos por la política. La cifra de espectadores ha superado los 8.886.000 televidentes. Y si se considera que la cuota televisiva comprende más de 20 millones de personas se nota un cierto desinterés en una considerable parte de la población española.
Según la mayor parte de los analistas políticos ha ganado el debate
Albert Rivera. En mi opinión, ha sido Pablo Iglesias. Y el claro
perdedor Casado quizás, en parte, por no exponer mejores argumentos y
ser más moderado que en su campaña electoral con su actitud en el plató
televisivo. La expresión “el detector de la verdad” de Pedro Sánchez
puede ser útil para acortar las explicaciones en un debate dinámico y
centrarse en las propuestas de partido.