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El Viejo Boticario - Los Cuentos del abuelo Cayetano | | Natividad Castejón Valero. 15.04.19 | |  Siendo yo pequeña, como de 5 años, me contó mi padre este cuento, al preguntarle por Dios: "Uy, Dios... Dios es muy viejo... pero viejo, viejo... figúrate, que tiene casi 2.000 años... ¿Pero sabes una cosa? Pues que Dios es tan, tan viejo, que casi no ve. Y para él los humanos somos como los tarros que tenían los antiguos boticarios, ¿te acuerdas? Que cada uno tenía un nombre, y allí se guardaban las hiervas, y ponía en uno "ROMERO", y en otro ponía "ESPLIEGO", en otro "TOMILLO", o "HIERBA LUISA"... Pues para Dios los humanos somos así, todos ordenaditos en los estantes, y en cada uno guarda una cosa diferente. "Entonces, ocurre una cosa muy graciosa: que cuando llega a sus manos, por ejemplo, una duda... y como no ve bien, no sabe dónde ponerla... pues va apalpando, buscando entre los tarros, a ver cuál es el que contiene las dudas. Y allí donde encuentra un tarro con dudas, pone la nueva. ¡Y se queda tan contento! | "¿Que le llega así de repente un sofocón? Pues busca a ver dónde están los sofocones, y donde encuentra un tarro así, con un sofocón asomando, pues allí coloca el nuevo...
"Ahora, de repente, a lo mejor se encuentra con una sorpresa... pues ¡pim, pam, pim, pam!, busca el tarro de las sorpresas, y mete dentro la nueva. ¿Lo entientes?
" Y, poco a poco, va colocando y ordenando todo lo que va llegando a sus manos: penas, inventos, dolores de cabeza, aventuras, tesoros, chistes, miedos, amores, etcétera...
"Pues sí, hija, si... así funciona Dios. Así que si quieres que te traiga una alegría, demuéstrale primero que TÚ ERES EL TARRO DE LAS ALEGRÍAS."
Dedicado a Cayetano Castejón Gracias, papá.
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