Cosa de unas semanas y las máquinas que están en la cuesta de los pinos comenzarán a preparar el terreno en Viveros Guzmán. Esto significa que la empresa no tiene tiempo de trasplantar tanta cantidad de plantas afectadas a otros lugares, aparte, de que como todos sabemos, una autovía o autopista, está cercada y divide la finca por la mitad impidiendo comunicarse entre las dos zonas, ni siquiera para que pasen las máquinas de esa empresa.
Ni soy socio, ni siquiera cliente de Viveros Guzmán, por hábito y fidelidad desde siempre he comprado mis plantas en el Alamillo, pero como alhaurino me duele y me solidarizo con el problema de una firma de este pueblo que ha creado cientos de empleos, que el Ministerio la trate de forma tan despótica considerando ese terreno como zona forestal y no como un vivero industrial donde se crían especies que llevan allí muchos años esperando alcancen su porte necesario para ser vendidas y no le de tiempo para un traslado ordenado.
Esto –la autovía- que hoy es un gran problema, dentro de unos años, cuando la obra esté finalizada, hará que el resto de los terrenos queden a pie de carretera y se recalifiquen haciendo posible esos proyectos que la empresa quiere hacer a largo plazo, el Garden Center y el Centro Comercial.
No hay mal que por bien no venga, supongo que habrán pensado los propietarios y por lo que yo sé, no es el problema la expropiación aunque le paguen el terreno a dos duros, el problema es el tiempo. Si las cosas no cambian, dentro de poco, miles de árboles y miles de plantas se perderán y eso sí es un tema ecológico a tener en cuenta. Eso es lo que le preocupa a mi hija como ambientóloga y concejal de medio ambiente del ayuntamiento.
Ahórrate Juan Carlos elucubraciones de “cosas raras” para eso ya está IU. |