
Como marca la tradición, el sábado 2 de febrero tuvo lugar la bendición de los niños nacidos en este año y posteriormente, la salida procesional de la Virgen de la Candelaria, también conocida como Virgen de las Roscas que partió desde la Iglesia de San Sebastián
Un año más, la Virgen fue portada por mujeres y cientos de vecinos acompañaron a la imagen durante todo el recorrido hasta llegar a la tradicional fogata en la plaza del Arroyo Blanquillo, donde se repartieron las roscas de pan bendecidas y las portadoras le cantaron una canción a la Candelaria. También se ofreció una chocolatada y masa frita a cargo de la Asociación El Blasón del Biberón para combatir el frío.
Esta procesión, la que define como “procesión de los niños”, es muy esperada por todos los padres para que sus hijos sean bendecidos, aseguró el edil. Por otro lado, apuntó que en los últimos años se ha hecho un gran esfuerzo por parte de la organizadora Paqui Martínez y el resto de sus compañeras, gracias a las cuales se ha recuperado esta festividad. La portadora Yolanda Barrionuevo afirmó que llevan desarrollando una labor incansable durante las últimas semanas para que este día saliera en las mejores condiciones. Asimismo, quiso destacar la unión que existe entre las portadoras y la las personas que se encargan de la organización.