Felicito a...: Mi querida amiga Isolde Schaefer por hacerme una crítica a mi entender injusta sin haber leído primero mi artículo, osease, el criticado. Esa es una capacidad, un don, de la que yo no dispongo y procuro enterarme de las cosas antes de hablar "a tontas y a locas". Propongo que...: Se lea mi artículo que decía textualmente: |
"El tema de las facturas pasó sin pena ni gloria. El alcalde, con sorna, felicitó a la representante de IU por estar una semana revisando facturas "sin encontrar nada importante". Total, que diría el anuncio, "por unas facturitas irregulares de nada....". Recuerdo un compañero de profesión que comía bocadillos en las paradas de los camiones y pasaba después a la empresa facturas de comilonas, con "iva incluido", faltaría más. Tema importante pero ninguneado el de las facturas, que se disolvió como un azucarillo al no sacar allí y en ese momento factura ninguna con deficiencia importante y choricería manifiesta. La oposición no daba una, por mucha razón que tuviera". Isolde: ¿Quieres más? ¿Sabes lo que es la ironía? La próxima vez te vas al Pleno y lo cuentas a tu modo, querida.
Pregunto: ¿Por qué tanta obcecación en temas puntuales de menor trascendencia que en otros de mayor calado que pasan desapercibidos? Nadie habla del indefenso ciudadano cuya historia huele a podrido y estaba allí como de "convidado de piedra" para todos los partidos, incluido el tuyo, Isolde, y sólo se libró de ser masacrado política y administrativamente por las atenciones recibidas de Izquierda Unida. No me confundas, Isolde. Ni soy don Bravo ni lo voy a suplantar. Vuestra pelea no me interesa en absoluto. Con todo cariño y sin acritú... Juan Carlos Sanz de Ayala. |