Avellano: Posee aceite esencial, polifenoles, flavonoides, taninos, miricitrósido (vitamina P). Sus hojas son antiinflamatorias. Gracias al efecto constrictor sobre el aparato circulatorio, se aplica en el tratamiento de varices y hemorroides. Al mismo tiempo, el miricitósido ejerce una actividad antihemorrágica. Espino Blanco: Posee flavonoides (hiperósido o galactósido de quercetol, ramnósido, y trazas de espireósido), leucoantocianósidos o pignogenoles, aminas (feniletilamina y metoxifeniletilamina), ácidos fenolcarboxílicos (caféico y clorogénico), trazas de aceite esencial con aldehido anísico, y ácidos triterpénicos pentacíclicos (crataególico, ursólico y oleanólico). Mejora la circulación de retorno venoso.
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 Mirtilo: Posee taninos catéquicos, ácidos orgánicos, azúcares invertidos, inositol, pectina, carotenos, abundantes pigmentos antociánicos (neomirtilina-delfinidol, cianidol, malvidol, petunidol), flavonoides (rutósido) y vitaminas A y C. Tiene una acción vitamínica P (mejoran la microcirculación, aumentan la resistencia y controlan la permeabilidad capilar). Indicado en varices, hemorroides, fragilidad capilar, arteriopatía, edema por insuficiencia venosa.
La combinación de estas tres plantas, está aconsejado para: Mejorar la circulación periférica y sedar el ritmo cardíaco, evita los cuadros de congestión premenstruales y menopausia. Utilizado en cuadros varicosos, hemorroides, varices y pesadez de piernas.
LA UTILIZACIÓN DE LOS PREPARADOS DE PLANTAS MEDICINALES, DEPENDE SIEMPRE DEL CONSEJO PROFESIONAL
Dr. Francisco Gámez www.acupunturadrgamez.es |