
Elabora una ética emotivista de los valores. Bertrand Russell a lo largo de su trayectoria vital en sus libros y en su enseñanza fue analizando cuestiones éticas y cambiando de actitud ante las mismas. Algo lógico, si se piensa en la evolución del pensamiento de este gran filósofo.
Su dilatada producción filosófica muestra variados planteamientos en relación con sus ideas éticas. Pensó que se podía estar seguro de que la razón era o debía ser el fundamento de las pasiones, especialmente, en la primera etapa de su existencia.
En su primer periodo como pensador está influido por el intuicionismo de Moore lo que presupone la afirmación de una visión intuicionista y objetivista de los valores. Lo que indica que sostiene un cierto objetivismo gnoseológico similar o parecido al de Moore.
Cuando era adolescente consideraba que el utilitarismo era perfectamente compatible con una ética laica como la que defendió hasta su muerte en 1970. Se entiende que escriba: «Las reglas morales hacen exigencias, ordenan, recomiendan y guían. El que la persona tenga ciertas emociones o sentimientos o esté de acuerdo con cierto curso de acción no explica que esa persona actúa éticamente».