
La quiebra social por causa del independentismo va a más.Y no ayuda precisamente la crispación existente en la sociedad catalana, por la cuestión de los lazos amarillos y por el ambiente general que se nota en las calles.
Al menos, según se observa en los medios de comunicación, especialmente en los informativos de televisión y en las redes sociales. Parece que también existe una conjura golpista para proclamar la república catalana una vez que se conozca la sentencia del 1-0.
Ante este panorama se refuerza la sensación de que el diálogo puede ser la vía de solución. Que Pedro Sánchez opte por hacer concesiones a la Generalitat puede ser una estrategia, en principio, acertada, pero no creo que sea suficiente para parar la deriva independentista.
La elaboración de un nuevo Estatuto siempre que respete lo que dice la Constitución me parece bien, ya que la realidad social ha cambiado y puede suponer mejorar el articulado normativo. La promesa de Sánchez de incrementar hasta 1.000 millones de euros las inversiones con destino a Cataluña considero que es algo positivo.